RECURSOS SUPERFICIALES


El conocimiento de los recursos hidráulicos superficiales tiene interés según una doble vertiente. Por una parte, por la necesidad de cuantificación y localización de las aportaciones superficiales, y por consiguiente de la infraestructura de captación y almacenamiento existente,porque permite conocer los caudales aprovechados.Por otro lado, en cuanto recurso natural, en aquellos aspectos medioambientales a los que la planificación hidrológica no debe permanecer ajena a tales como el estudio y caracterización de avenidas, aportaciones sólidas y erosión.

Gran Canaria es posiblemente la isla del Archipiélago con condiciones más favorables para el aprovechamiento de sus aguas superficiales debido a la relativa impermeabilidad de sus suelos.

A pesar de que aprovechar las aguas que discurren en superficie por los barrancos parece el procedimiento más a la mano y el más obvio para aumentar nuestras disponibilidades hidráulicas, no siempre es el más fácil, ni por supuesto el más barato.

RECURSOS TOTALES

La única estimación de la aportación superficial realizada hasta la fecha tuvo lugar durante el SPA-15. Utilizando los datos conocidos de pluviometría y estimando la
evapotranspiración en la isla se dedujo una aportación superficial comprendida entre 64 y 85 hm3 según diferentes referencias. Ya en el mismo estudio, se expresan las cautelas sobre la validez de estos datos.

Estudios de la aportación superficial a diferentes presas de Gran Canaria mediante la correlación entre precipitación y volumen embalsado y el análisis de sucesivos episodios lluviosos durante un período de al menos diez años, han hecho concluir que el método usado durante el SPA-15, del número de curva del U.S.S.C.S., era de dudosa validez. Conocida la precipitación, es importante acotar los valores de la evapotranspiración y de la escorrentía superficial para determinar no sólo los recursos directos que ésta última supone sino, también, la infiltración.



RECURSOS APROVECHADOS

El aprovechamiento de las aguas superficiales se realiza mediante presas y tomaderos. Durante el SPA-15 se realizó un Inventario de presas con una altura del muro de contención mayor de 15 m que ha sido actualizado en los trabajos previos del Plan Hidrológico incluyéndose además los pequeños aprovechamientos y las obras de almacenamiento (estanques y depósitos) (Figura 1).


El número de obras de grandes presas es 60 (Tabla 1) y la capacidad de almacenamiento total de las mismas asciende a 76,8 hm3 (Figura 2). Esto implica una capacidad media de 1,2 hm3 que se reduce a 0,71 hm3 sin considerar la presa de Soria, ya que se trata de un caso singular, con 32,8 hm3.

El número de pequeños aprovechamientos superficialesconcedidos asciende a 590 (Tabla 2). Estas concesiones de aprovechamientos de aguas públicas superficiales se han otorgado autorizando a derivar bien un caudal expresado en litros por segundo o bien un determinado volumen en metros cúbicos.

En el documento citado, se relacionan los caudales y los volúmenes autorizados con el valor de la precipitación

media (Figura 3), poniéndose de manifiesto que no ha existido criterio de regulación de la aportación superficial a la hora de otorgar dichas concesiones, por lo que se habrán de adoptar medidas de Ordenanzaque actualicen las concesiones.

Tabla 1.- Grandes presas


Tabla 2.- Obras de almacenamiento en Gran Canaria


Otra consideración a tener en cuenta es que muchas de las concesiones no se encuentran ejecutadas. Como no existen sistemas como el de las gavias, el aprovechamiento de los recursos superficiales mediante tomaderos supone la conducción fuera del cauce. Se hace pues, necesario facilitar la instalación de tales conducciones del agua a depósitos estableciendo las correspondientes servidumbres de acueducto mediante su declaración de utilidad pública.

Por otra parte, para conseguir una mejor explotación de los recursos superficiales, se hace necesaria la necesidad de fomentar el dichos recursos dentro de una misma cuenca y un mismo recinto de los agrupamiento de los particulares que capten definidos en la zonificaci√≥n de la isla.

Según el inventario de depósitos realizados en 1980. Se recoge la existencia de 711 depósitos con una capacidad superior a 5000 m3 y con una capacidad de almacenamiento total de 14,2 hm3. Aunque el llenado de estos depósitos no procede exclusivamente de aguas superficiales, esta cifra en cualquier caso, indica un a cota superior al volumen anual de aprovechado de recursos superficiales mediante tomaderos.

El SPA-15, por diferencia entre los consumos de agua y los datos estimados de los recursos subterráneos y desalados, obtenía una cifra de 20 a 30 hm3/año como aprovechamiento medio de aguas superficiales.

Del estudio de los volúmenes embalsados en grandes presas, realizado por el Servicio Hidráulico de Las Palmas , se deduce la cifra de un 12% de la capacidad de embalse como el volumen medio interanual aprovechado.


Figura 1.- Aprovechamientos por cuencas


Figura 2.- Capacidad de las presas

Suponiendo ese mismo porcentaje para las presas y la totalidad de los depósitos, se obtiene como volumen medio interanual la cifra de 11 hm3.La relación entre recursos aprovechados y recursos totales, tomando como valor medio de estos 75 hm3 , asciende pues al 15%.

Este escaso porcentaje, aunque pueda estar sobrevalorada la estimación de los recursos totales, han de entenderse como estimación media ya que la irregularidad del régimen pluviométrico da lugar a años con nulo aprovechamiento de aguas superficiales, mientras que en otros se supera ampliamente la media.

En los últimos años el Consejo Insular ha estudiado exhaustivamente las posibles localizaciones de nuevas presas obteniéndose un documento que permite fijar al menos nueve localizaciones que habrán de ser sometidas a estudios de viabilidad que determine su adecuación y dimensionamiento. Con ello se habrá completado el aprovechamiento directo de la escorrentía superficial. Actuaciones concordantes han de ser el aprovechamiento mediante tomaderos y balsas de regulación anual, e incluso interanual en algunos casos, para culminar la regulación integral de cada cuenca incluyendo la recarga y la corrección de cuenca hasta el límite impuesto por la viabilidad económica y aquellos trasvases en los que su viabilidad técnica y económica esté justificada.

Tabla 3.- Máximas avenidas por cuencas


Figura 3.- Comparación almacenamiento-precipitación

ACTUACIONES

• Actualizar y perfeccionar el conocimiento de los elementos del balance: precipitación, evapotranspiración, infiltración y escorrentía.

• Perfeccionar el conocimiento de las aguas superficiales aprovechadas. Imponer en todos los aprovechamientos la instalación de aparatos de medida necesarios y la obligación de enviar a la Administración el volumen aprovechado con la periodicidad que se requiere.

• Declarar en caducidad aquellas concesiones de aprovechamientos superficiales que no estén ejecutadas conforme a lo autorizado en el título concesional.

• Fomentar el agrupamiento de los particulares que capten recursos superficiales dentro de una misma cuenca y un mismo recinto de los definidos en la zonificación de la isla.

• Incentivar el aprovechamiento mediante tomaderos, subvencionando económicamente a particulares, en aquellas Áreas que se especifican al final del apartado anterior.

• Declarar de utilidad pública, a efectos de imposición de servidumbre de acueducto, las conducciones que enlacen los tomaderos con los depósitos.

• En aquellos cálculos precisos, para las acciones en los cauces o para el aprovechamiento de la escorrentía superficial, fijar como criterio la consideración de la existencia de sólidos en suspensión en un 20% como mínimo, y la existencia de arrastres. Asimismo, se ha considerar la avenida correspondiente a un periodo de retorno de 500 años para las obras y actuaciones que impliquen una variación de la sección del cauce y en las de aprovechamiento, su dimensionamiento se atenderá al estudio de episodios lluviosos con una duración equivalente a la vida útil de la obra.

• En las concesiones de ocupación de cauces públicos se dará prioridad a aquellas solicitudes cuyo fin sea el uso público de los terrenos ocupados frente al uso privado, debiéndose imponer que en la documentación que acompañe a la solicitud figure un estudio de los efectos ecológicos que las obras solicitadas producirían.

• Establecer en las Ordenanzas las medidas necesarias encaminadas a proteger y preservar la capacidad existente de embalse, el aprovechamiento del recurso y la calidad del mismo, en aquellas Áreas indicadas en el apartado 2.1.2.

• Elaborar un plan de uso y gestión de cada cuenca superficial



• Definir como pequeño aprovechamiento de aguas pluviales a aquel que capte el agua que no discurra por el cauce público y se encuentre en predios propiedad del beneficiario. El volumen anual máximo no podrá exceder de 1.500 m3.

• Realizar las obras necesarias que solucionen los riesgos de inundación en aquellos puntos en que se ha detectado la existencia de los mismos, incluyéndolas en el Plan de Inversiones del Avance.