PLUVIÓMETROS

Actualmente la red pluviométrica de Gran Canaria consta de un total de 235 puntos de observación, lo que equivale a un pluviómetro por cada 6,61 Km2. Esta elevada densidad de aparatos que componen la red va asociada a unos problemas de mantenimiento que, unido al despoblamiento de las zonas rurales, dan lugar a una inevitable pérdida de estaciones. De hecho, en un principio se instalaron 270 estaciones, de las cuales 35 fueron dadas de baja antes del 2003. En la tabla 1, se muestran los nombres de las estaciones y sus ubicaciones, además de una media de la pluviometría anual, de la máxima mensual y la mínima diaria. A partir de esta tabla se puede observar que en la mayoría de los casos, se cuenta con series temporales que abarcan toda la historia de la red, es decir desde septiembre de 1924 hasta agosto de 2003, mientras que en los casos en los que se dispone de una serie temporal más corta, se señala el año hasta el que se tienen registros.



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Figura 1.- Número de estaciones
pluviométricas por año.
Mapa de Situación Tabla 1.- Características principles de las estaciones pluviométricas
RED PLUVIOMÉTRICA

La medida de la precipitación, así como el análisis de su distribución temporal y espacial, adquiere gran interés por varios motivos. Por un lado, destaca el papel condicionante en cuanto al diseño de la mayoría de las infraestructuras civiles, tales como carreteras, puentes, presas, centrales hidroeléctricas, fuentes de abastecimiento de agua, acciones preventivas de defensa frente a riadas y correcciones de cauces. Y por otro lado, como factor determinante en la actividad agrícola y en general, para la cuantificación del agua como recurso fundamental.

Es importante tener en cuenta que la precipitación no puede ser tratada como un fenómeno determinístico debido al desconocimiento de la relación causa-efecto, por lo que se debe tratar como fenómeno aleatorio, que se puede describir mediante la aplicación de la estadística, para obtener estimaciones de resultados futuros. Por ello, es fundamental disponer de muestras fiables, suficientemente amplias y con las características necesarias para que las estimaciones que se lleven a cabo alcancen los niveles de garantía adecuados.

En general, la isla de Gran Canaria se caracteriza por una pluviometría media no muy elevada, más bien escasa, y muy irregular que, en la mayoría de los casos se manifiesta mediante fenómenos puntuales pero intensos, es decir, que en pocas horas se pueden generar precipitaciones con valores muy superiores a la media anual.

Dichas precipitaciones extraordinarias dan lugar a elevados caudales de escorrentía que discurren por los cauces de los barrancos, situándolos al límite de su capacidad de desagüe y llegando incluso a producir grandes inundaciones en sus márgenes.

La presencia de estas avenidas aumenta en gran medida la necesidad de la consideración de una red pluviométrica, con objeto de mejorar los sitemas de previsión, control y vigilancia y establecer un sistema de alerta y prevención que permita la actuación coordinada de las administraciones implicadas, y así minimizar los daños producidos por estos episodios puntuales.


Teniendo en cuenta el factor de la temporalidad de la medida, se diferencian dos tipos de aparatos, los pluviómetros y los pluviógrafos. En el primer caso, se obtiene la medición de la precipitación en periodos de tiempo relativamente extensos (generalmente un día), y en el segundo, se logra una medición continua de los registros. En la mayor parte de los estudios hidrológicos son necesarias las mediciones continuas ya que interesa conocer la distribución temporal de la lluvia para hallar por acumulación los valores diarios que aportan los pluviómetros, pero, además, se hace necesario la medición de otros parámetros fundamentales tales como la intensidad de viento, la temperatura, la humedad relativa del aire, la evaporación y la radiación solar que, evidentemente, los pluviómetros no aportan. Sin embargo, históricamente las redes pluviométricas se han desarrollado en mayor medida, debido fundamentalmente a que las pluviográficas son más elementales, su mantenimiento es prácticamente nulo y la medida se puede realizar por personal no cualificado que resida en su proximidad, lo que ha permitido ubicar los pluviómetros en puntos de difícil accesibilidad. Los datos de los que se dispone hoy en día se obtienen gracias a la inestimable labor que desempeñan los voluntarios que controlan el valor diario acumulado que recogen de los pluviómetros instalados en sus propiedades.

A partir de la representación de la precipitación anual en los últimos años (Figura 2), se detecta la ausencia de una repetición de ciclos estables y definidos, aunque el número de años con precipitaciones inferiores a la media es mayor que el de años con valores superiores. Por otro lado, los valores de la precipitación en los años húmedos llegan a ser superiores en un 144% al valor medio y en los años secos inferiores en un 64%


Figura 2.- Distribución anual de las precipitaciones desde 1924.

Sin embargo, las medias anuales de la gráfica anterior (Figura 2) , pueden presentar un acusado sesgo en los datos más antiguos (antes de 1950), ya que hasta entonces la red de pluviómetros no era lo suficientemente densa y por tanto resultaba poco representativa de la totalidad del territorio. Teniendo en cuenta dichos valores desde 1950 (Figura 3), la media es de 302 mm/año.


Figura 3.- Distribución anual de las precipitaciones desde 1950.


Figura 4.- Distribución anual de las precipitaciones por zonas.
Del mismo modo, estudiando la distribución de la lluvia anual para cada zona (Norte, Sur y Oeste), se obtienen los mismos resultados, ya que el coeficiente de correlación entre las series es bastante alto (en torno a 0,80). Esto indica que los años de lluvia abundante y los años secos lo son para toda la isla en general. Además podemos ver que la lluvia media en el norte supera en un 60% la del sur.

En cuanto a la distribución media mensual de las precipitaciones (Figura 5), se observa que en los meses de verano y en los próximos, la lluvia es escasa (menos de 10 mm), o en algunos casos, prácticamente nula, mientras que en invierno (noviembre-enero) se sitúan los valores máximos (más de 60 mm). Se debería pues establecer, un valor medio de lluvia mensual límite mínimo por encima del cual convendría realizar algunos estudios hidrológicos con el objetivo de no tergiversar los resultados.

De forma análoga realizamos el mismo estudio particularizado por zonas, obteniendo un resultado similar al anterior. Vemos que la distribución de las lluvias en el año es análoga en todas las zonas.


Figura 5.- Distribución mensual de las precipitaciones.


Figura 6.- Distribución mensual de las precipitaciones por zonas.

A continuación se refleja la variabilidad de la precipitación según la altitud y zona, donde se aprecian mejor las diferencias entre las mismas, y las tendencias que siguen las nubes de puntos de cada vertiente.

Además se añade el mismo gráfico para la zona norte y para las zonas Sur y Oeste.


Figura 7.- Distribución anual por cota.


Figura 8.- Distribución anual en la zona Norte.


Figura 9.- Distribución anual por cota en la zona Sur.

Veamos las desviaciones respecto a la media de algunas estaciones:


Figura 10.- Desviaciones del promedio para la estación Lomo Aljorradero.


Figura 11.- Desviaciones del promedio para la estación Arucas heredad.


Figura 12.- Desviaciones del promedio para la estación Rincón de Tenteniguada.

Red de Estaciones Remotas Pluviométricas Automáticas

Con objeto de mejorar los sistemas de previsión, vigilancia, control y medida de la pluviometría en Gran Canaria, y establecer un sistema de alerta y prevención de avenidas que permita la actuación coordinada de las distintas administraciones implicadas, para minimizar los daños producidos por estos episodios, el Consejo Insular de Aguas de Gran canaria, mediante un proyecto cofinanciado por Fondos Europeos, está implantando una red de Estaciones Remotas Pluviométricas Automáticas, que permita conocer en tiempo real la pluviometría instantánea en toda la isla de Gran Canaria.

Dada la importancia que va a tener el nuevo sistema que se pretende instalar, para seleccionar los puntos de medida se han seleccionado las estaciones cuyas series históricas proporcionan mayor fiabilidad como consecuencia del meticuloso trabajo de los voluntarios encargados de los mismos. De manera que se han elegido aquellos puntos cuya ubicación permita conformar una red suficiente para controlar las cuencas y barrancos principales de Gran Canaria.

La estimación Remota Automática consta de un Pluviómetro de Balancín, de dimensiones similares a las de los pluviómetros tradicionales, y un Equipo Electrónico de Registro y Transmisión alimentado por un pequeño panel solar. Estos equipos han sido seleccionados por sus reducidas dimensiones y por ser autónomos gracias a que el pequeño panel solar proporciona toda la energía necesaria.